Carmen Navas, madre del preso político Víctor Hugo Quero Navas, murió este domingo 17 de mayo a los 82 años, después de pasar más de 15 meses buscando respuestas sobre el paradero de su hijo, quien había sido víctima de desaparición forzada por parte de funcionarios de la DGCIM.
La muerte de Carmen Navas ocurre apenas días después de que se conociera que Víctor Hugo Quero había fallecido bajo custodia del aparato represivo del régimen venezolano, en circunstancias que durante meses fueron ocultadas a su familia.
Más de 15 meses sin respuestas
Víctor Hugo Quero Navas fue detenido y desaparecido el 1 de enero de 2025 por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM). Desde entonces, su madre inició una búsqueda desesperada por centros de detención, tribunales y oficinas estatales, sin recibir información veraz sobre su ubicación ni sobre su estado de salud.
Durante más de un año, Carmen Navas acudió incluso a la Defensoría del Pueblo, donde, según denuncias de familiares y defensores de derechos humanos, le negaron información y la indujeron a creer que su hijo seguía con vida en algún centro de reclusión.
Sin embargo, la muerte de Víctor Hugo Quero habría ocurrido meses antes de que fuera informada públicamente, lo que agrava las denuncias sobre encubrimiento, desaparición forzada y responsabilidad estatal.
Hoy Venezuela despide a la señora Carmen Teresa Navas.
— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) May 18, 2026
No murió solo una madre; se apagó una mujer que convirtió el dolor en coraje y la desesperación en denuncia.
Durante meses buscó a su hijo Víctor Hugo; recorrió cárceles, tribunales y oficinas de un Estado que le respondió… https://t.co/kw8Ckfouy4
Una madre víctima del aparato represivo
El caso de Carmen Navas expone una de las dimensiones más crueles de la represión política en Venezuela: el sufrimiento prolongado de las familias, obligadas a buscar a sus seres queridos entre instituciones que no responden, centros de detención cerrados y funcionarios que niegan información.
Durante más de 15 meses, Carmen vivió entre la incertidumbre, la angustia y la espera. Su historia se suma a la de muchas madres venezolanas que han recorrido cárceles, comandos policiales, sedes militares y tribunales en busca de hijos detenidos, desaparecidos o incomunicados.
Exigencia de verdad y justicia
La muerte de Carmen Navas y de su hijo Víctor Hugo Quero representa una nueva herida para las familias de presos políticos y víctimas de desaparición forzada en Venezuela.
Organizaciones de derechos humanos han insistido en que no puede haber transición democrática real sin verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición para las víctimas del aparato represivo.
El caso exige una investigación independiente sobre la detención, desaparición y muerte de Víctor Hugo Quero, así como sobre la falta de información brindada a su familia durante más de un año.
Hoy, Venezuela despide a una madre que murió sin recibir justicia y recuerda a un hijo cuya vida terminó bajo custodia del Estado. Ambos nombres quedan inscritos en la memoria de las víctimas de la represión política venezolana.