Fuerzas de seguridad cubanas comienzan a abandonar Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro

23 febrero, 2026

Asesores de seguridad y personal médico cubano comenzaron a retirarse progresivamente de Venezuela en las semanas posteriores a la captura de Nicolás Maduro, en un movimiento que marca un quiebre histórico en la alianza estratégica entre Caracas y La Habana, según confirmaron once fuentes a la agencia Reuters.

El repliegue ocurre mientras el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez enfrenta una creciente presión de Washington para desmantelar los vínculos de seguridad que durante más de dos décadas sostuvieron al chavismo en el poder.

Fin del blindaje cubano en la cúpula del poder

De acuerdo con cuatro de las fuentes consultadas, Rodríguez decidió prescindir de la protección cubana y confió su seguridad personal a guardaespaldas venezolanos, a diferencia de Maduro y del fallecido Hugo Chávez, quienes dependieron durante años de fuerzas de élite enviadas desde Cuba.

Este cambio no es menor: la custodia cubana fue considerada durante años uno de los pilares de supervivencia del régimen chavista, junto con el control de la contrainteligencia militar y la infiltración en organismos clave del Estado.

El impacto del operativo del 3 de enero

El ataque militar estadounidense del 3 de enero, que culminó con la captura de Maduro en Caracas, tuvo un efecto directo sobre la presencia cubana. Según el régimen de La Habana, 32 ciudadanos cubanos murieron durante el operativo. Muchos de ellos formaban parte del entramado de seguridad que operaba en Venezuela desde finales de la década de 2000.

Ese acuerdo permitió que agentes de inteligencia cubanos se integraran en el Ejército venezolano y en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), un organismo clave para neutralizar disidencias internas y perseguir a la oposición.

“La influencia cubana fue absolutamente esencial para la supervivencia del chavismo”, explicó Alejandro Velasco, historiador de la Universidad de Nueva York y especialista en Venezuela.

Salidas silenciosas y destituciones internas

Fuentes cercanas a los servicios de inteligencia venezolanos señalaron que asesores cubanos fueron removidos de cargos dentro de la DGCIM, mientras que médicos y personal de seguridad comenzaron a regresar a Cuba en vuelos recientes.

No está claro si estas salidas obedecen a una orden directa de Rodríguez, a una decisión del gobierno cubano o a un repliegue consensuado. Sin embargo, una fuente cercana al partido gobernante venezolano aseguró que la medida responde directamente a la presión de Estados Unidos.

La decisión de apartar a los cubanos de la guardia presidencial y de la contrainteligencia no había sido informada previamente y representa uno de los gestos más significativos del nuevo equilibrio de poder en Caracas.

Washington busca romper el eje Caracas–La Habana

Antes de la caída de Maduro, miles de médicos, enfermeros y entrenadores deportivos cubanos trabajaban en Venezuela como parte de las misiones sociales impulsadas por Chávez. A cambio, Caracas garantizaba a Cuba suministros constantes de petróleo, vitales para su economía.

Tras la operación militar, el presidente Donald Trump fue explícito:
“Cuba vivió durante años del petróleo y el dinero de Venezuela. A cambio, brindó servicios de seguridad a dos dictadores. Eso se terminó”, escribió el 11 de enero.

Desde mediados de diciembre, Estados Unidos bloqueó los envíos de crudo venezolano a Cuba, asfixiando una de las principales fuentes energéticas de la isla. Romper esa relación forma parte de una estrategia más amplia de Washington para debilitar al régimen cubano.

Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que EE.UU. mantiene “una muy buena relación” con los actuales líderes venezolanos y considera que los intereses de Rodríguez se alinean con los objetivos estadounidenses.

Una relación que aún no se rompe del todo

Pese al repliegue, la relación política entre ambos gobiernos no se ha cortado públicamente. El 8 de enero, Rodríguez participó junto al canciller cubano Bruno Rodríguez en un acto memorial en Caracas, donde el funcionario de La Habana expresó la “solidaridad” de Cuba con Venezuela.

Días después, Rodríguez mantuvo una llamada con el dictador cubano Miguel Díaz-Canel, reafirmando que ambos países seguían “unidos”. Desde Washington interpretan estos gestos como mensajes políticos internos, más que como señales reales de continuidad estratégica.

Presencia residual y legado cubano

Fuentes estadounidenses advierten que, aunque la presencia cubana disminuye, algunos agentes de inteligencia podrían permanecer encubiertos para monitorear la evolución del proceso político. También se confirmó que algunos asesores militares y profesores cubanos continúan activos en instituciones como la UNES, la universidad policial venezolana.

“El legado del aparato de contrainteligencia cubano sigue siendo visible”, explicó John Polga-Hecimovich, académico de la Academia Naval de EE.UU.

“Los cubanos no lograron proteger a Maduro, pero sí construyeron un sistema muy eficaz para evitar golpes internos. Eso funcionó durante años”.

La retirada parcial de Cuba marca así un punto de inflexión: no significa una ruptura total, pero sí el fin del tutelaje absoluto que sostuvo al chavismo durante más de dos décadas.

Fuente: Infobae

Llena el formulario para continuar

Apoyar a la red con mis conocimientos