En un mensaje de fin de año cargado de significado político y simbólico, María Corina Machado y Edmundo González Urrutia afirmaron que 2026 debe marcar el inicio definitivo de la libertad en Venezuela, tras más de dos décadas de autoritarismo, persecución política y violaciones sistemáticas de los derechos humanos bajo el régimen de Nicolás Maduro.
La declaración fue difundida a través de un video publicado en redes sociales, en un contexto marcado por el exilio forzado de los principales líderes opositores, el fraude electoral denunciado en las elecciones presidenciales de 2024 y la consolidación de un sistema de poder que ignora la Constitución y las leyes venezolanas.

Un país sometido, pero cada vez más consciente
María Corina Machado sostuvo que Venezuela ya no es la misma que hace un año. “Somos un país más consciente de su fuerza, más unido en lo esencial y más claro sobre lo que no está dispuesto a aceptar nunca más”, afirmó, en clara referencia a la represión estatal, las detenciones arbitrarias, la censura y el uso del aparato judicial como herramienta de persecución política.
Durante 2025, el régimen de Maduro profundizó el control institucional, mantuvo presos políticos, persiguió dirigentes sociales y negó transparencia electoral, incumpliendo la obligación legal de publicar los resultados desglosados de los comicios presidenciales. Este hecho fue uno de los detonantes del exilio de González y del prolongado ocultamiento de Machado dentro del país por razones de seguridad.
El rol de la comunidad internacional y la denuncia global
Machado destacó el acompañamiento de los aliados internacionales comprometidos con la democracia, señalando que la causa venezolana se ha convertido en un símbolo global de resistencia frente al autoritarismo. “Para el mundo, Venezuela significa nobleza, coraje y amor infinito por la libertad”, expresó.
Este respaldo internacional ha sido clave para visibilizar los crímenes del régimen, documentar violaciones de derechos humanos y sostener denuncias ante organismos multilaterales, en un contexto donde el Estado venezolano niega justicia, impunidad mediante, dentro de sus fronteras.
Exilio, persecución y fraude electoral
Edmundo González subrayó que 2025 marcó “un antes y un después en la historia contemporánea de Venezuela”. Tras denunciar el fraude electoral de 2024 y la proclamación ilegítima de Maduro como vencedor sin auditoría ni actas públicas, González se vio obligado a abandonar el país y radicarse en España.
Machado, por su parte, dejó Venezuela para recibir el Premio Nobel de la Paz tras casi un año en la clandestinidad, convertida en objetivo directo de amenazas y hostigamiento por parte del aparato represivo del Estado.
Ambos dirigentes coincidieron en que la decisión del pueblo venezolano ya fue tomada, y que ningún nivel de represión podrá revertir la voluntad de cambio expresada en las urnas y en las calles.

Venezuela hoy: una lucha abierta por la democracia
La proclamación de 2026 como “el año de la libertad” no es un eslogan vacío, sino una afirmación política frente a una dictadura que se sostiene mediante el miedo, el exilio y el fraude. En un país donde millones de ciudadanos han sido forzados a emigrar y donde la disidencia se paga con cárcel o persecución, el mensaje de Machado y González apunta a mantener viva la movilización democrática y la memoria de los crímenes cometidos por el régimen.
La situación actual de Venezuela continúa siendo crítica: instituciones cooptadas, elecciones sin garantías, presos políticos y una crisis humanitaria persistente. Sin embargo, la oposición insiste en que existe un camino posible, democrático y realista, basado en la unidad, la presión interna y el respaldo internacional.
Como señalaron ambos líderes, cuando una nación decide avanzar hacia la libertad, no hay marcha atrás, incluso frente a los obstáculos más duros impuestos por una dictadura dispuesta a todo para perpetuarse en el poder.
Fuente: Infobae