María Corina Machado afirmó que la amnistía general es un paso irreversible hacia la democracia en Venezuela

31 enero, 2026

La líder opositora venezolana María Corina Machado aseguró que la propuesta de una ley de amnistía general en Venezuela representa un avance “irreversible e incontenible” hacia una transición democrática, aunque advirtió que la sociedad aún no ha podido celebrarla plenamente debido a la persistencia de la represión y la existencia de más de 700 presos políticos en el país.

Durante su participación en el conversatorio Hablemos de Venezuela, realizado en el Hay Festival de Cartagena de Indias, Machado sostuvo que la iniciativa anunciada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez no responde a una voluntad genuina del poder chavista, sino a la presión internacional acumulada tras años de denuncias por violaciones sistemáticas de derechos humanos.

“Ojalá esta amnistía se concrete y ojalá los más de 700 presos políticos que siguen hoy en centros de tortura puedan volver pronto con sus familias”, expresó la dirigente.

Machado subrayó que, aunque el anuncio no fue recibido con celebraciones masivas, marca un punto de inflexión: “El pueblo de Venezuela todavía no celebra, pero sabe que este es un camino irreversible hacia la democracia y el reencuentro”.

Presión internacional y contexto político

La dirigente opositora remarcó que el avance hacia una eventual amnistía es consecuencia directa de la presión ejercida por el gobierno de Estados Unidos tras la captura del dictador Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, en una operación militar que alteró el equilibrio de poder dentro del chavismo.

“Esto no es algo que el régimen haya querido hacer voluntariamente. Es el resultado de una presión real, concreta y sostenida”, afirmó Machado, al destacar el rol de Washington en el actual escenario venezolano.

Ese mismo día, Delcy Rodríguez anunció ante el Tribunal Supremo de Justicia la intención de impulsar una ley de amnistía general que abarque “todo el periodo de violencia política desde 1999 hasta el presente”, propuesta que será enviada a la Asamblea Nacional con carácter urgente.

Un aparato represivo intacto

Machado describió al sistema de poder chavista como un entramado “brutal y criminal”, responsable de décadas de persecución política, represión y silenciamiento de la sociedad civil. En ese marco, recordó que la represión no se limita a dirigentes políticos, sino que ha alcanzado a periodistas, estudiantes, activistas de derechos humanos, profesionales y ciudadanos comunes.

“Hemos vivido 27 años de persecución sistemática. Hay personas que llevan más de dos décadas presas por razones políticas y otras que permanecen desaparecidas”, denunció.

La líder opositora señaló además que, incluso después de la caída de Maduro, se registraron nuevas detenciones, lo que demuestra —según afirmó— que las estructuras represivas siguen activas y requieren un desmantelamiento profundo para que cualquier transición sea real.

Autocrítica y responsabilidad histórica

En un tono de reflexión, Machado reconoció que una parte de la sociedad venezolana subestimó durante años la magnitud del daño causado por el chavismo. “Confiamos, subestimamos la capacidad destructiva del régimen y tardamos en comprender el entramado criminal y las complicidades que se fueron consolidando”, admitió.

No obstante, destacó que en los últimos años los venezolanos lograron convencer a la comunidad internacional de la urgencia de actuar frente a un régimen responsable —según enumeró— de cientos de miles de muertes, miles de ejecuciones extrajudiciales y decenas de miles de detenciones políticas.

Una transición sin impunidad

Machado insistió en que la amnistía solo puede entenderse como parte de una transición democrática integral y no como un mecanismo para garantizar impunidad o continuidad del poder chavista bajo nuevas formas.

Tras reunirse esta semana en Washington con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, la dirigente evitó pronunciarse sobre una eventual integración en un gobierno de transición junto a Delcy Rodríguez, pero fue clara en su postura:

“No estamos trabajando para una transición donde las mafias se queden en el poder. Esto no es una transición a la rusa. El objetivo es restituir las instituciones, garantizar justicia y permitir el reencuentro nacional”.

Machado concluyó que la amnistía, si se concreta con transparencia y acompañada de la liberación plena de todos los presos políticos, puede ser un primer paso para reconstruir la democracia venezolana. Sin embargo, advirtió que sin verdad, justicia y desmantelamiento del aparato represivo, no habrá reconciliación posible.

Fuente: Infobae

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