El gobierno de Estados Unidos está negociando con las autoridades venezolanas la extradición del empresario Alex Saab, uno de los aliados más cercanos del exmandatario Nicolás Maduro, según revelaron fuentes venezolanas y estadounidenses familiarizadas con el proceso.
Saab, de 54 años, fue detenido en Venezuela a comienzos de febrero a solicitud de Washington, en medio del nuevo escenario político que se abrió tras la captura de Maduro el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense en Caracas.

Una acusación sellada en Estados Unidos
De acuerdo con personas cercanas al caso, fiscales federales en Miami presentaron una acusación sellada por cargos de corrupción contra Saab en enero de este año. La investigación forma parte de una serie de procesos judiciales impulsados por el Departamento de Justicia estadounidense contra figuras vinculadas al chavismo.
Las negociaciones para su posible extradición se encuentran en una fase avanzada, aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre su traslado a territorio estadounidense.
El Departamento de Estado y el Departamento de Justicia de Estados Unidos no realizaron comentarios oficiales sobre el caso, mientras que los abogados de Saab en Venezuela declinaron pronunciarse.
Un aliado cercano de Maduro
Saab es considerado durante años uno de los operadores financieros más importantes del chavismo. Fiscales estadounidenses lo acusan de haberse enriquecido mediante contratos gubernamentales millonarios y de manejar parte de los recursos financieros del entorno de Maduro.
Investigaciones del portal venezolano Armando.info indican que entre 2013 y 2020 Saab obtuvo contratos por más de 10.000 millones de dólares, a través de una red de empresas registradas en países como Panamá, México, Turquía, Hong Kong y Emiratos Árabes Unidos.
Un proceso judicial que ya tuvo un precedente
No sería la primera vez que Saab enfrente un proceso judicial en Estados Unidos.
En 2021 fue detenido en Cabo Verde, en África occidental, mientras viajaba hacia Irán. Posteriormente fue extraditado a Estados Unidos, donde pasó cerca de dos años en prisión acusado de lavado de dinero.
En 2023 fue indultado por el gobierno del expresidente Joe Biden y regresó a Venezuela como parte de un intercambio de prisioneros que incluyó la liberación de diez ciudadanos estadounidenses.
Saab siempre ha negado haber cometido delitos y ha sostenido que actuaba como enviado diplomático del gobierno venezolano.
Obstáculos legales para la extradición
El caso presenta desafíos jurídicos importantes. Saab posee doble nacionalidad colombiana y venezolana, lo que podría complicar su eventual extradición.
La Constitución venezolana prohíbe la extradición de ciudadanos, aunque algunos juristas han señalado que un tratado de extradición firmado entre Estados Unidos y Venezuela en 1922 podría permitir excepciones en determinadas circunstancias.
Tensiones con el nuevo gobierno venezolano
La actual dirigente venezolana Delcy Rodríguez mantuvo vínculos políticos con Saab en el pasado, especialmente durante los años en que ambos colaboraron en estrategias para eludir las sanciones internacionales.
Sin embargo, según fuentes cercanas al gobierno venezolano, la relación entre ambos se deterioró tras el regreso de Saab a Venezuela en 2023.
Las tensiones se intensificaron después de la captura de Maduro, cuando la Marina estadounidense interceptó varios buques petroleros vinculados a Saab que habrían salido de puerto sin autorización.
Posteriormente, Rodríguez lo destituyó de su cargo como ministro de Industrias y apartó de la administración a varios de sus aliados, incluida su esposa, Camilla Fabri, quien ocupaba un cargo dentro del gobierno.
Un caso con impacto político
Algunos analistas consideran que la investigación contra Saab podría reforzar el caso judicial contra Maduro, quien enfrenta cargos en Estados Unidos por narcotráfico, conspiración para importar cocaína y terrorismo.
Otros observadores sostienen que la reactivación del proceso también tiene una dimensión política dentro de Estados Unidos, ya que Saab fue indultado previamente por una administración demócrata.
Mientras continúan las negociaciones diplomáticas, el caso se perfila como una prueba clave de la relación entre Washington y el nuevo liderazgo venezolano, y podría marcar un precedente en los procesos judiciales internacionales vinculados al chavismo.
Fuente: Infobae