El presidente electo Edmundo González Urrutia alertó sobre el grave deterioro físico y emocional de su yerno Rafael Tudares, quien permanece detenido arbitrariamente desde hace más de un año por el régimen chavista, tras confirmarse recientemente que se encuentra recluido en la cárcel de Rodeo I, en el estado Miranda.
La denuncia se produjo luego de que Mariana González, esposa de Tudares e hija del dirigente opositor, pudiera verlo por primera vez en 374 días, durante una breve visita de apenas 25 minutos, realizada a través de un vidrio blindado y sin contacto físico.

Más de un año sin información: desaparición forzada prolongada
Durante más de doce meses, la familia desconoció el paradero, estado de salud y situación jurídica de Rafael Tudares, una circunstancia que González Urrutia calificó como “desaparición forzada prolongada”, una figura reconocida por el derecho internacional de los derechos humanos.

“Después de más de un año de silencio y negaciones, supimos que Rafael está con vida. El encuentro confirmó el deterioro visible al que ha sido sometido tras una detención arbitraria y clandestina”, denunció el dirigente opositor, actualmente exiliado en España.
Detención sin garantías y proceso judicial opaco
Tudares fue arrestado el 7 de enero de 2025, cuando trasladaba a sus hijos a la escuela. En el mismo operativo fueron detenidos el defensor de derechos humanos Carlos Correa y el excandidato presidencial Enrique Márquez, quienes posteriormente fueron liberados.
Desde entonces, el proceso judicial contra Tudares se ha desarrollado sin acceso a la defensa, sin notificaciones formales y bajo acusaciones graves como terrorismo, conspiración, asociación para delinquir y legitimación de capitales.

Ni la familia ni sus abogados han recibido información oficial sobre una eventual sentencia. Versiones extraoficiales apuntan a una condena de hasta 30 años de prisión, aunque el abogado defensor José Vicente Haro afirmó que no existe confirmación documental y que las gestiones ante los tribunales han sido sistemáticamente ignoradas.
Fuente: Infobae